jueves, 24 de julio de 2014

Por un fútbol ecuatoriano sin crisis

El fútbol ecuatoriano atraviesa una de las peores crisis de su historia. 














El fútbol ecuatoriano atraviesa por momentos oscuros dentro de su rica histórica futbolística. La paralización de parte de los jugadores profesionales por incumplimiento de su haberes, fue la “gota que derramó el vaso”, en un fútbol que necesita una estructuración total, desde sus bases, no únicamente en el aspecto futbolístico, sino en temas administrativos, legales e institucionales.

El fútbol, en los últimos años,  se ha convertido más que un deporte en un negocio donde  la prioridad está en conseguir la mayor cantidad de recursos económicos para seguir creciendo como empresa y esto es en parte de lo que vive el fútbol mundial y le ha permitido construir del fútbol un gran negocio. Pero que sucede con los clubes que están en países como el nuestro que no cuenta con una economía suficientemente fuerte y con una estructura flexible en el organismo rector del fútbol nacional, donde el dinero no es manejado correctamente, permitiendo que se paguen “millonarias” cifras desarticuladas con la economía del país, pero  a pesar de esto  los equipos profesionales supera  su déficit y luego, demasiado tarde, se dan cuentan que no poseen los recursos necesarios para pagar a sus jugadores y descadena en el triste episodio de una crisis futbolística, en un país que ha crecido dentro de la cancha, pero no refleja en su comportamiento fuera de ellas.  

El problema del fútbol ecuatoriano, en este último tiempo, es que tan permisible fue el manejo de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) para permitir que sus asociados se endeuden, por el afán de contratar jugadores considerados caros para el mercado nacional, a tal forma que no les puedan cumplir a cabalidad y serán tratados con irrespeto, olvidando todos los principios básicos que debe tener un trabajador, como es el futbolista profesional.  

La culpa está compartida en la FEF, que ha no tenido una estructuración legal e institucional sólida en permitirles que los clubes manejen presupuestos que no están acordes a su economía y luego se desinflen como está ocurriendo en la actualidad con muchos equipos del fútbol ecuatoriano, que por su afán de conseguir éxitos deportivos, rompieron todo su “cerdito” de ahorros hasta quedar debiendo más de la cuenta y esto provocó que se viera deteriorada la imagen deportiva  de la institución y por último los jugadores que por la ambición, la incapacidad de previsión del ser humano en no guardar alguna reserva económica, ahora están con los bolsillos vacíos, pidiendo a sus equipos y a las instancias mayores del país que hagan valer sus derechos y paguen lo que se les debe. Pero lo ganado en años anteriores en dónde está?   

En fin cuál debería ser la solución para que estos momentos oscuros que atraviesa el fútbol ecuatoriano, vuelva a aparecer la luz y se diga adiós a la crisis. No está en destituir a nadie, sino en hacer cambios estructurales severos en las leyes dentro de la FEF, para que desde ahí puedan controlar a sus asociados y haga respetar dese la base la estructura legal y económica del nuestro fútbol, que es muy distinto al de los otros países y los clubes deben gastar lo que tienen en sus posibilidades y no lo que se quiere. Así disfrutaremos del “fútbol que más nos gusta”. 100% ecuatoriano. 

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